(Escrito el 02 de septiembre)
Hace un par de días dejamos Kerikeri y nos fuimos al norte. Mati, Cecilia, Tom y yo, en la Kiwibishi. Llegamos a la ciudad de Ahipara y decidimos quedarnos en un hermoso hostal frente a la paya y lo mejor fue que, tras unas horas de viaje, habíamos logrado dejar atrás las nubes y la lluvia. Descansamos en la tarde y nos preparamos para ir al día siguiente al extremo norte de Nueva Zelanda, al principio y final: Cape Reinga. Por ahí dicen las leyendas que llegaron los primeros habitantes a la isla y por lo mismo los maorí creen que es por esa costa que los espíritus se van, que se devuelven a la tierra ancestral. El principio y el final.
Al medio día siguiente partimos, pasamos a comprar unas cosas al Pack n' Save que estaba en el camino (el supermercado más barato y genial de Nueva Zelanda, que vendría a ser así como un Ekono gigante) y avanzamos no más. En el camino se nos sumo Marco, un mochilero alemán que estaba haciendo dedo y básicamente nos la pasamos escuchando música, cantando y disfrutando del paisaje. De verdad tuvimos suerte de tener un día despejado, considerando que veníamos con un pronóstico de lluvia y con casi una semana ya de temporal,
Cuando llegamos había un viento increíble, se me volaba la galera. Así que comimos algo en la Kiwibishi porque ya hacía hambre y después nos pusimos a caminar hacia la punta de todo, donde había un faro. Incomprensiblemente me bajó lo japones y me puse a sacar fotos como loco, las que -como siempre- pondré al final del texto.
Después de recorrer lo clásico encontramos un cerro con una buena vista y nos tiramos, literalmente, ahí (en el suelo, no del cerro). La gracia era esperar hasta el atardecer.
Fue un buen momento. Todo el viaje fue un buen momento.
Nos movimos un poco antes del atardecer porque hacía frío, y caminamos por ahí hasta que encontramos el castillo de Tom y con Mati lo asediamos y finalmente lo sacamos de ahí. Cosas que pasan.
Fue un buen momento. Todo el viaje fue un buen momento.
Nos movimos un poco antes del atardecer porque hacía frío, y caminamos por ahí hasta que encontramos el castillo de Tom y con Mati lo asediamos y finalmente lo sacamos de ahí. Cosas que pasan.
Finalmente volvimos al cerro y vimos el atardecer, aunque no fue tan bueno porque ya habían varias nubes, pero todo ya era demasiado hermoso por allá así que no importó mucho. Realmente se puede ver la diferencia entre el mar de Tasmania por un lado, que es más como turquesa (creo, nunca he sido bueno con los colores) y el Pacífico, que es de un azul más profundo. Además hay una parte, donde se unen los dos mares, que es como un juego óptico, dependiendo de como mires parece que el agua va de izquierda a derecha o de derecha a izquierda y es que, en realidad, va en los dos sentidos. Y si te fijas bien vez olas de un lado chocar con las del otro, y es hermoso.
Volvimos al hostal ya de noche, y yo hice lo que tenía que hacer. Me puse a ensayar Wrecking Ball de Miley Cirus, la canción del viaje. Claro, junto con Diamonds de Riahana y Summertime Sadness de Lana del Rey. Pero Wrecking Ball era la reina. Y la saqué en guitarra. Así que ahora pienso que va a ser mi caballito de batalla si me pongo a tocar en la calle.
Bueno, el día siguiente a eso es hoy. En la mañana, después del desayuno, nos fuimos del agradable hostal (Endless Summer Hostel), y nos dirigimos al sur rumbo a Whangarei para ver una cueva con gusanos luminosos y visitar un hospital de aves.. ¡donde dicen que hay un Kiwi!, de ser así será el primero que vea por acá. Están casi en extinción y es muy difícil verlos en su ambiente natural, además que son nocturnos, así que sería muy bueno. Y digo "de ser así", porque llegamos a la ciudad a buscar dónde pasar la noche cuando ya era muy tarde como para hacer algo más, así que decidimos quedarnos acá y hacer todo mañana temprano. De todas formas, este debe ser el mejor Holiday Park en el que hemos estado hasta ahora.
Una de las cosas que me preocupa en estos días es que quisiera hacer al menos una Work and Holiday más y las opciones están siendo Australia y Alemania, aunque aun no considero Dinamarca, pero quizás debería. Ambas solo puedo hacerlas hasta/durante los 30, que cumplo en Noviembre, por lo que se hace imposible hacer las dos como pensé que podría hacer en algún momento.
Y no sé pos. Australia está más cerca, es todo en inglés que algo ya manejo, y dicen que no es tan complicado agarrar pega. Por otro lado Alemania es en Europa y me permitiría conocer un montón por allá si me quedo un año trabajando en esos lados. Pero claro, no sé alemán y aunque dicen que la mayoría te entiende si hablas en inglés, no es lo mismo para buscar pega y todo. El contra de Australia es que hay que hacer los trámites en Chile, por lo que tendría que pedirle ayuda a mi madre/amigos para algo que es pura burocracia, o devolverme a Chile, lo que es un montón de plata, mientras que la visa para Alemania se puede hacer en cualquier embajada de ellos por el mundo.
Y así, cada cosa con su pro y contra. Y por otro lado, aún me queda -al menos- medio año acá y quiero disfrutarlo tranquilo, pero para avanzar hay que ser coordinado y hacer las cosas con tiempo. Así que eso. Creo que tendré que tomar una decisión pronto, pa hacer las cosas bien pues.
Ya veremos pues, ya veremos. Por ahora, les dejo algunas (muchas) fotos de éstos días:
El viaje desde Kerikeri a Ahipara:
Ya en Ahipara:
Segundo día en Ahipara y viaje a Cape Reinga:
(Amé/amo esta foto)
Vista(s) hacia Cape Reinga:
Y, finalmente, Cape Reinga:































































Que bello es este país. Se nota que estás contento y eso siempre es bueno
ResponderEliminarUn beso gordote
Muy hermoso tesoro. ...beso
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