viernes, 26 de septiembre de 2014

Un nuevo hogar


Ya nos vinimos a vivir al departamento. Ayer fue la primera noche y ya estamos en la segunda. Es una sensación nueva, hermosa y desconocida. Me siento desde el primer día como en casa, Tenemos bastante espacio (no excesivo, pero si más que suficiente) y el lugar tiene una buena atmósfera, buena vibra, por así decirlo. Ya estoy más estable en mi pega como ayudante de cocina y creo que poco a poco me acostumbro a este ritmo, aunque igual recién vamos empezando, pese a que sienta que ha pasado un siglo así.

Ahora en la noche es la despedida de una de las amigas que he hecho acá, la Karin, del grupo de los chilenos que he conocido en Wellington y que se va a probar suerte a Alemania con la work and holiday de allá. Toda una aventura. Yo aún no tengo claro cual será mi siguiente paso, pero me ayuda ver que hay tanta gente con ganas, haciendo tantas cosas. 

Y bueno, acá en el depa estamos los cuatro, Mati, Tom, Cecilia y yo, más una chica Maorí, Sina. Estudió cine, terminó recién y me mostró sus cortos de titulo, algo así como la tesis bastante buenos debo decir. De repente me empiezo a contactar con el mundo del cine independiente por acá y con el tiempo me hago famoso como el "actor latino" típico en Nueva Zelanda. Quien sabe. Aunque aún no desecho mis sueños de ser un animador de karaoke. Pero tiempo al tiempo. Ya veremos que pasa.

En la pega del restaurant he conocido gente, aunque no se puede hablar mucho. El ritmo es vertiginoso, como en cada cocina, y tengo que pasar de lavar platos a pelar cebollas, papas, zanahorias o armar ciertas cosas. De a poco me van dando más responsabilidades y es raro, nunca fui muy afín a la cocina, pero quien sabe, quizás aprenda algo. 

Eso sí, el olor a cebolla no me lo saco ni con cinco duchas al día. Pero bueno, siempre he sido medio cebollento.

En otras novedades, fui a sacar mi certificado de nacimiento al consulado para tramitar la nacionalidad italiana. En este tiempo he estado en contacto, escribiéndome relativamente seguido, con mi padre. Creo que la otra vez les había contado algo al respecto. Y dentro de todas las cosas me contó que el ya tenía la nacionalidad así que debería ser fácil para mi, y que lo intentara, que es lo mejor para seguir viajando. Y pues claro, de que tiene razón, la tiene. Así que tengo que ver como son los tramites por acá y que puedo hacer al respecto.

En cierto momento, cuando pensaba en esa posibilidad años atrás me preocupaba que podría ser complicado tener una doble nacionalidad si mis intenciones se inclinaban por la política. Hoy veo eso y pienso que tengo una sobrecogedora capacidad para generar excusas. O mucha esperanza en mis poli-sueños. Algún día escribiré un libro titulado "El hombre que soñaba (demasiado)", o un cuento. Otro más a los poli-sueños.

Igual por ahí, por allá, creo que he escrito cosas buenas en estos días. Poemillas cortos. Pensamientos al aire. Lo de siempre. Pero esta bien. Es mi desierto florido. A veces aparecen pequeñas florecillas en esas áridas tierras que inundan la vista, hasta el horizonte.

También estoy afinando una canción, con un estilo muy distinto al último que había tenido. Y que se yo. Hablando de música, escucho harto a Lana del Rey, al principio no me gustaba pero ahora me pegué. Soy fácil. Innecesaria y complicadamente fácil.

Pero ya, mucho de mi. Hablemos de ustedes mejor.

Uhm.. ok. Cierto. Igual si me quieren contar algo siempre pueden enviar un mail, ya saben. No soy de Skype ni esas cosas. Una cartita, electrónica que sea, y todo bien.


Y sobre las fotos, aún no las puedo sacar!, tragedia. Apenas pueda pongo la tonelada acá.



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