(04-05-2014) Hace 5 días llegamos a la zona de
la Bay of Plenty. El primer día paramos en Tauranga, una de las ciudades y
puerto principales, por donde llega gran parte del petróleo y los autos a Nueva
Zelanda, según pudimos apreciar. Dimos vueltas el miércoles sin saber muy bien
qué hacer. Pasamos la noche en Papamoa, un balneario cercano, y poco después
del medio día, tras pasear por la playa y hacer algunas compras
esenciales, nos dirigimos a Te Puke, la capital mundial del Kiwi, por si no lo sabían.
Si bien la ciudad no es muy
grande en sí todos los alrededores están plagados de granjas y packhouse dedicadas al fruto sagrado de Nueva Zelanda. Por lo mismo, es un lugar que concentra mochileros,
viajeros de todo tipo, maoríes y alguno que otro Kiwi (blanco Neo Zelandes),
todos en busca de algo de trabajo, ya sea por los dólares que puedes ganar sin
tener un muy buen inglés ni experiencia en otras áreas, o por la posibilidad de
alargar tu visa, ya que si trabajas unos meses en temas relacionados a la
agricultura puedes pedir una extensión de 3 meses más en tu work and holiday.
Llegamos un miércoles, dimos
vueltas por la ciudad, le escribimos a algunos contratistas -principalmente Indios- que
son los intermediarios entre las granjas y los trabajadores, y quienes
evidentemente cortan un buen pedazo de la torta por este hecho. No había mucho
para el día, así que solo dimos vueltas y al final terminamos en una especie de
hostal con caravanas, donde terminamos pagando para estar por una semana,
esperando a tener algo de suerte.
Aquí nos encontramos con Nicolás,
el ya había llegado unos días antes y está en un grupo de chilenos que lleva un
buen tiempo. Usualmente tienen alguna que otra oferta de trabajo y han tenido
días buenos y malos. Pero desde afuera, han tenido suerte. Varios ya se han ido
de acá. Las últimas semanas han sido difíciles, por las lluvias y granizos, lo
que ha detenido la mayoría de las cosechas por varios días y ha disminuido
otras.
Eso es algo que uno aprende
rápido acá. Si llueve, no hay trabajo. Y como te pagan por hora, si tienes
suerte, o por producción –lo que puede ser o mejor o mucho peor, y por ende más
inestable-, si no se trabaja un día, se siente. Varios ya se aburrieron de
escuchar el discurso de que hoy no hay nada, pero tal vez mañana algo. O que la
próxima semana empieza fuerte el tema. Otros tienen algo de trabajo, pero un
par de horas, y a veces tienen que esperar un buen rato antes de empezar.
Tiempo que evidentemente no se paga.
Nosotros, Tom Mati y yo, llevamos
ya 5 días esperando. Si no todos los días, casi todos, hemos visto la misma
historia. Que puede haber algo, que llamemos, que nos dicen que si o algo no
muy claro, pero al día con toda claridad te dicen que no hay cosecha que hacer.
Por lo demás hemos ido varias veces a prácticamente todas las packhouses de la
zona, para hacer aplicaciones, pues ahí el trabajo es más estable, en teoría,
ya que poco antes de llegar varias de estas estuvieron paradas por días o hasta
casi una semana, porque no había cosecha.
La cosa esta mala. Es difícil
este ritmo de vida, tan incierto, casi nadie tiene claro lo que va a hacer el
día siguiente, si habrá trabajo, por cuanto tiempo, cuanto pagarán, o cuáles
son las condiciones. Si hay, hazlo. Es mejor que nada. Esa es la premisa al
final. Lo bueno, es que en general hay buena onda por acá, y como muchos están
en la misma, no queda más que enfrentar la situación en grupo. Conversando de
cualquier cosa, aprendiendo de las diferentes culturas o la vida simplemente.
Sigo siendo de los más extraños
por acá. No por ser chileno, hay varios por acá y sobre todo argentinos dentro
de los latinos, aunque me junto más con los de otras partes, para practicar el
inglés. Soy de los más extraños porque quien sabría decirlo. Pero se nota. Te
lo dicen de hecho. No es ni malo ni bueno, o quizás.
La cosa es que es
interesante saber que es algo internacional esta clase de locura.
Por ahora seguiré esperando. Como
siempre, puede que mañana haya algo*
(*Justo después de salir de la sala donde escribí esto me avisaron que había trabajo, y ese fue mi primer día de picking. Una historia para la próxima ocasión).
**Quedo debiendo las fotos, porque tengo poco interné.
Te adoro y pienso que todo pasa por algo. Eres extraño porque eres único... eres mi adorado tesoro y disfruta de tus dias en ese país como nosotros disfrutamos de tus aventuras y de tus escritos.
ResponderEliminar